La industria y los médicos

Ulahy Beltrán López es médico cirujano, especialista en gerencia de servicios de salud y especialista en Seguridad Social Latinoamericana. Ha sido Consejero Nacional, Departamental (Atlántico) y Distrital (Barranquilla) de Seguridad Social en Salud, miembro de juntas directivas de IPS privadas y empresas sociales del estado, Asesor en Salud del Despacho del Contralor General de la República. Actualmente docente universitario, columnista en medios impresos y virtuales, consultor y asesor en servicios de salud. Visite su blog / 
 
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elherlado.co.- El Journal of the American Medical Association (Jama) Internal Medicine dio a conocer la semana anterior los resultados de un seguimiento realizado a un grupo de 280 mil médicos en Estados Unidos en el 2013 que recibieron comidas por menos de 20 dólares patrocinadas por la industria farmacéutica. El seguimiento demostró que gracias a estas invitaciones gastronómicas nada costosas, los médicos recetaron medicamentos de marca para el programa Medicare con mucha más frecuencia que los genéricos, aunque solo hubiesen sido invitados a comer una única vez.

Para algunos medicamentos puntuales, los galenos a los que se les invitó a cuatro comidas prescribieron la presentación de marca o comercial hasta 5,4 veces más que la genérica, lo que significó ventas más grandes para la industria farmacéutica y costos más altos para el sistema de salud norteamericano.

Esta estrategia gastronómica con los médicos tiene diferentes lecturas: desde la industria se percibe que esa inversión en comidas ha optimizado la relación y la comunicación con los profesionales de la salud que prescriben sus productos, pero para quienes la cuestionan, los médicos quedan expuestos a una excesiva influencia hacia los laboratorios que los invitan. Y aunque, según los investigadores, el seguimiento realizado a estos médicos en Estados Unidos lo que refleja es una asociación estadísticamente válida,y no una relación causa-efecto, con esa cercanía ‘industria-médicos formuladores’, entre más comidas les ofrecen a los médicos hay más recetas prescritas con los medicamentos de los laboratorios oferentes, aunque las comidas resulten ser baratas.

Con autoría de Sergio Silva, El Espectador publicó en agosto de 2014 el relato de un visitador médico, titulado “El médico es nuestra presa”, en el que menciona las estrategias comerciales utilizadas con los médicos en Colombia para que les formulen sus productos: “Y hay que convencerlos como sea. ¿Que qué les ofrecemos? De todo. Aunque antes hay que ganarnos su confianza. Les damos desde dinero, hasta viajes a congresos en el extranjero con todo pago. La fórmula más común es que les paguemos a través de la llamada ‘educación médica continuada’. Es decir, contratamos al médico para que dé una conferencia y les consignamos lo que ellos digan”.

Según Óscar Andia, director del Observatorio del Medicamento de la Federación Médica Colombiana y quien fue entrevistado también para esa misma nota, “la gran mayoría de los médicos tienen una ética impecable” y se oponen a los intereses comerciales de la industria, por lo que “las farmacéuticas solo trabajan con el 5% de los doctores, que son los que tienen alto potencial de prescripción”.

Menos mal que solo un mínimo porcentaje de los galenos colombianos sucumben a la prohibida estrategia de incentivar su formulación mediante prebendas de la industria, pues de lo contrario, como médico, pero también como simple ciudadano de este país, considero que la formulación de los medicamentos perdería la autonomía y sagrada objetividad que debe tener un médico al prescribirlos, manteniendo distancia de la influencia comercial de la industria farmacéutica, y además, los costos del sistema de salud que por este concepto debemos asumir todos los colombianos seguirían incrementándose amenazando su sostenibilidad.