Derechos Humanos, derechos comerciales y acceso a medicamentos

 Foro Internacional sobre el Acceso a Medicamentos, Propiedad Intelectual y la producción local

Foro Internacional sobre el Acceso a Medicamentos, Propiedad Intelectual y la producción local

Lima, ITPC / LATCA.- El tratamiento de la Hepatitis C se ha convertido en un ejemplo de la tensión que existe entre los derechos humanos y los derechos comerciales de las empresas farmacéuticas. Así lo expresó Francisco Rossi Buenaventura, Director Ejecutivo de la Fundación IFARMA, en el Foro Internacional sobre el Acceso a Medicamentos, Propiedad Intelectual y la producción local.

El foro, organizado por la Red Latinoamericana por el Acceso a Medicamentos (RedLAM) se realizó el pasado mes de Junio en Lima (Perú).

En el evento participaron voceros de organizaciones no gubernamentales de Argentina, Brasil, Colombia y Perú, así como funcionarios del Ministerio de Salud de Ecuador y representantes de empresas farmacéuticas que operan en el país sede del evento.

La propiedad intelectual como barrera

En la primera parte del foro se mostró cómo la propiedad intelectual representa una barrera para el acceso a medicamentos esenciales, tales como los requeridos para el tratamiento de la Hepatitis C.

 francisco rossi buenaventura, director de la fundación ifarma (colombia).

francisco rossi buenaventura, director de la fundación ifarma (colombia).

Francisco Rossi (IFARMA-RedLAM-Colombia), precisó que las tensiones que se generan entre los derechos humanos y los derechos comerciales de las empresas farmacéuticas es una situación relevante para los países de la región.

Agregó que las multinacionales farmacéuticas buscan cómo generar monopolios en la distribución de medicamentos, tal como en el caso del sofosbuvir, medicamento que ha sido probado en el tratamiento de la Hepatitis C.

Comentó que la empresa farmacéutica Gilead Sciences lanzó al mercado internacional su versión de este producto con unos precios tan altos que no facilitan el acceso al tratamiento para las personas que lo necesitan.

Señaló que esta situación se genera por las características especulativas del negocio de Gilead, especialmente con los medicamentos curativos, a través de las patentes que permiten los monopolios y precios arbitrarios, a favor de los intereses comerciales.

El experto colombiano dijo que se tiene “la esperanza en los instrumentos legales disponibles tales como la oposición a las patentes, las licencias obligatorias y la producción local, entre otras.

Producción local y acceso a medicamentos

Lorena Di Giano, Directora Ejecutiva de la organización argentina Fundación Grupo Efecto Positiva (FGEP) y Coordinadora General de  RedLAM, y Marcela Vieira de la organización ABIA (RedLam-Brasil) compartieron casos de oposición a patentes de sofosbuvir que se registraron en Argentina y Brasil el pasado mes de mayo, para evitar el abuso de Gilead Sciences a través de sus patentes y permitir que el medicamento llegue a quienes lo requieren. En estas acciones participaron organizaciones de Rusia y Ucrania.

Di Giano precisó que “es esencial que las salvaguardas ADPIC de salud sean utilizadas como instrumentos válidos para promover el acceso.” También alertó sobre las consecuencias de la firma de tratados de libre comercio, como el Acuerdo de Asociación Transpacífico, pues éstas pueden facilitar la vía para que Estados Unidos elimine las protecciones de salud pública en las leyes locales.

Mónica Di Giano, integrante de FGEP, explicó que de los 250 laboratorios que controlan la producción total en Argentina, 39 son públicos y que el contexto legislativo y político favorece esa tendencia con el propósito de recuperar el control nacional en temas de salud. Esto es clave para mejorar la situación que surgió en los años 90, cuando se aprobó la ley de patentes.

Verónica Espinosa, vocera del gobierno de Ecuador, presentó la experiencia de ese país donde la Constitución garantiza el acceso justo y equitativo a la salud, desde 2008. Señaló que desde la creación de la Empresa Pública de Fármacos (2009), el país desarrolla, produce y comercializa medicamentos a precios justos.

Enfatizó el beneficio que recibe la sociedad a través de la reducción de costos, la producción de versiones genéricas y la promoción de la investigación y desarrollo. En su intervención, expresó que “la voluntad política para rechazar patentes o permitir licencias obligatorias no es suficiente: es necesario que se garantice la producción  pública para complementar esta estrategia.”

Pedro Villardi, integrante de ABIA (Brasil), compartió la historia que los laboratorios públicos han tenido en ese país.

En Brasil, por la movilización de la sociedad civil, en la década del 90 se creó el programa de distribución gratuita y universal de medicamentos anti-retrovirales. Esto trajo un gran impulso al papel clave de los laboratorios públicos en la producción de medicamentos.

Mencionó la licencia obligatoria emitida en 2007 para Efavirenz, lo que permitió al Estado un ahorro de 104 millones de dólares en cinco años.

La ruta alterna de los compuestos

 MIGUEL CORTÉS GAMBA, INVESTIGADOR COLOMBIANO

MIGUEL CORTÉS GAMBA, INVESTIGADOR COLOMBIANO

Miguel Cortés Gamba (IFARMA-RedLAM-Colombia) mostró la ruta alterna que ofrecen los compuestos farmacéuticos para evitar las barreras de las patentes.

Anotó que de acuerdo con el artículo 30 del ADPIC sobre las excepciones a los derechos exclusivos y en relación con las prescripciones individuales, las leyes de patentes de patentes generalmente excluyen de su alcance a los medicamentos preparados para casos individuales.

Según Carlos Correa, "esta exclusión, aunque no se menciona específicamente, se puede considerar permitido por el artículo 30 del Acuerdo sobre ADPIC"[1].

Cortés Gamba precisó que las patentes sólo se aplican sobre la producción industrial y desde la formulación magistral es "artesanía", prescrito por un médico para un paciente en particular. Las normas permiten la fabricación de medicamentos necesarios, incluso a escala nacional, según lo demuestra el caso de España, donde más de 8 millones de recetas de compuestos se prescriben al año, sin depender de los monopolios transnacionales.

¿Qué es un precio justo?

Pedro Villardi señala que un precio justo se establece teniendo en cuenta los costos de producción y no los costos de investigación y desarrollo.

José María Di Bello (FGEP-RedLAM-Argentina), expresa que un precio justo es aquel que se ajusta a los costos de producción y se puede pagar para garantizar la salud a todas las personas, y no las cifras abusivas de las multinacionales farmacéuticas.

En el cierre del foro intervino Roberto López Linares, Director Ejecutivo de Acción Internacional para la Salud (AIS), quien enfatizó que los medicamentos siempre deben ser considerados un bien social e hizo un llamado para eliminar las barreras de acceso a los medicamentos.

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[1] CORREA, Carlos, 144, Propiedad intelectual y salud pública, 2006, capitulo: excepciones a los derechos exclusivos.
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