Consumo de drogas psicoactivas y políticas más efectivas: Se necesita que todos trabajemos del mismo lado

Bogotá.- La participación comunitaria y la inclusión de las personas que consumen drogas psicoactivas son elementos fundamentales para la respuesta contextualizada en el abordaje del problema del consumo de sustancias psicoactivas (SPA).

Esta es una de las recomendaciones que en días pasados presentó la coalición Acciones Para el Cambio (APC*) a los candidatos que aspiran ser elegidos gobernadores, diputados, alcaldes o concejales municipales, en las elecciones que se realizarán en Colombia el próximo 27 de octubre.

Con el propósito de compartir sus recomendaciones en materia de política de drogas, APC divulgó el documento titulado Acciones para el cambio hacia una política de drogas más efectiva: recomendaciones a candidaturas para elecciones regionales y locales de octubre 2019 en materia de política de drogas.

El documento aborda cuatro temáticas centrales en la implementación de una política de drogas:

  1. Consumo de sustancias psicoactivas (SPA).

  2. Derecho a la ciudad.

  3. Cultivos ilícito y tráfico

  4. Crimen organizado.

El contexto de la política de drogas

Declaración del Presidente Iván Duque al término del Consejo Nacional de Estupefacientes - 13 de diciembre de 2018

La coalición señala que las políticas implementadas en Colombia enfatizan la reducción de la oferta, priorizan el uso de la fuerza sobre los cultivos ilícitos y criminalizan a los productores y usuarios de SPA, sin tener resultados que afecten la disponibilidad de las sustancias declaradas ilícitas. Es decir, esas políticas no han sido eficientes.

Agrega que el cruce de la agenda de seguridad con la de políticas de drogas dificulta la toma de decisiones que aborden las causas estructurales del problema, situación que favorece el desarrollo de los mercados ilegales.

APC precisa que mediante la resolución 089 de enero de 2019, el Ministerio de Salud y Protección Social adoptó la Política integral para la Prevención y Atención del Consumo de Sustancias Psicoactivas, norma que muestra las bases del abordaje del consumo de SPA para el cuatrenio.

Para la coalición, la resolución 089 concuerda con los lineamientos de la Organización Mundial de la Salud al considerar el uso de SPA como un tema de salud pública relevante que demanda un trato acorde y no de política criminal, “que solo favorece violencias, estigmatiza, discrimina y lleva a abusos de poder por parte de la fuerza pública”. Precisa que se deben diseñar acciones que reduzcan la estigmatización de las personas que usan drogas, con la participación de las personas a quienes van dirigidas esas acciones.

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El Ministerio de Salud y Protección Social señala que la Política Integral para la Prevención y Atención del consumo de SPA busca garantizar la atención integral de las personas con riesgos o consumo problemático, familias y comunidades.

“Busca mejorar la calidad de vida y el bienestar de las personas, familias y comunidades afectadas por el consumo de sustancias psicoactivas, desde una agenda pública nacional y territorial sostenible en el tiempo, garantista del derecho a la salud, en interdependencia con otros derechos”, precisa el Ministerio.

¿Qué plantea el documento?

El documento de APC señala que desde el punto de vista local, la política de drogas puede ser abordada desde cuatro enfoques:

  1. El territorial: el territorio define la política misma, sus problemáticas y necesidades.

  2. Salud pública: aborda lo relacionado con el consumo de sustancias (prevención, mitigación y tratamiento) y evita cualquier tipo de estigmatización de quienes consumen.

  3. Reducción de daños: mitiga los impactos negativos del uso de las sustancias.

  4. Desarrollo: dirige acciones en busca de bienestar. 

Estas son algunas de las recomendaciones de APC sobre el consumo

  1.  Las entidades territoriales deben tener en cuenta acciones orientadas a la prevención y el consumo responsable de alcohol.

  2. El uso indebido de medicamentos y solventes se perfila como un nuevo reto en materia de consumo de psicoactivos.

  3. El tipo de marihuana que hoy se consume es mucho más potente que la de hace 20 años, lo cual implica especial atención por sus impactos en la salud.

  4. El abordaje no se debe quedar en estrategias para reducir el consumo. Se deben considerar diversas opciones ajustadas a las necesidades de quienes usan drogas, como la reducción de daños para consumidores experimentales, recreativos, dependientes, compulsivos y problemáticos.

  5. La tendencia mundial es la participación comunitaria para la respuesta contextualizada y la inclusión de los consumidores en el abordaje del problema, como actores propositivos y no el problema. Además, es la invitación de la Corte Constitucional a través de sus fallos respecto del porte y consumo de la dosis mínima en el espacio público.

  6. En los planes de desarrollo y gobierno se deben incorporar acciones claras y definidas para la reducción de daños, lideradas por el sector público, las organizaciones de la sociedad civil y redes de usuarios de sustancias psicoactivas.

  7. Las autoridades locales deben educar a los servicios de salud de primer, segundo y tercer nivel en los elementos centrales de atención en salud para personas que usan drogas, con el propósito de eliminar las barreras de acceso que persisten en esos niveles de atención, por cuenta del estigma y la falta de conocimientos.

  8. En los lugares donde hay habitantes de calle se requiere establecer servicios de proximidad en la calle para facilitar el acceso de los usuarios interesados al tratamiento y acciones de reducción de riesgos y daños.

  9. El consumo de bazuco es un problema de salud pública que requiere de acciones específicas dirigidas a habitantes de calle, con consumo problemático de esta sustancia.

  10. Se deben adelantar intervenciones focalizadas y de alto impacto en reducción de riesgos y daños, así como de consumo responsable, en contextos de alto consumo como festivales, zonas rosas, circuitos de rumba, fiestas patronales, etc.

  11. El consumo de sustancias psicoactivas no es un fenómeno exclusivamente urbano. Se deben implementar enfoques territoriales para los consumos en la población rural.

  12. Se debe apoyar la innovación social y alternativas en el tratamiento de los consumos problemáticos para quienes deseen abandonar el consumo, en las que el centro de la atención no sea la medicalización o el internamiento y se tenga en cuenta las opiniones y decisiones del consumidor.

Al cierre de sus recomendaciones sobre el consumo, APC menciona la necesaria  articulación entre los diferentes niveles de gobierno, la sociedad civil y las personas usuarias de SPA para mejorar la capacidad técnica de los municipios y especialmente de los equipos de salud. En otras palabras, que todos los actores sociales vinculados con la problemática trabajen del mismo lado.


* APC es una coalición de organizaciones de la sociedad civil que trabajan en diversas áreas relacionadas con los fenómenos asociados a las drogas, desde una perspectiva de respeto a los derechos humanos y salud pública, y que abogan por reformas a las políticas de drogas tradicionales.

El Centro de Pensamiento y Acción para la Transformación (CPAT), Corporación Teméride, Dejusticia, Fescol, Elementa, TNI, ATS, OCDDI, Corporación Humanas, Gpaz/Sisma Mujer y Temblores Ong, son las organizaciones que hacen parte de la coalición.